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lunes, 4 de febrero de 2008

Iniciación al Teatro Unidades de Iniciación Artística Infantil Casa de la Cultura Oaxaqueña




La importancia del teatro en los niños:

La educación artística es fundamental para que el niño adquiera, a través de las diferentes áreas artísticas, una serie de elementos que lo harán un ser más sensible proporcionándole a partir de la práctica de estas, la seguridad en sí mismo y relacionarse con los demás, permitiéndole conocer los valores humanos.

Al niño, en este taller teatral, le permitirá desarrollar una visión crítica y analítica de la vida misma, permitiéndole diferenciar entre la situaciones cotidianas de la realidad en que vive y esto trasladarlo a la expresión dramática permitiéndole desarrolla su creatividad y a su vez propiciar la relación más armónica en su contexto social.

El niño puede desarrollar sus capacidades en un espacio específico que es el salón de clases. donde practicará una serie de ejercicios para provocar emociones y sentimientos a partir de situaciones que le permitirá generar una serie de personajes a partir de sus propias vivencias.






Maestra: Esmirna Gutiérrez Jiménez


domingo, 27 de enero de 2008

UNIDADES DE INICIACIÓN ARTISTICA CASA DE LA CULTURA OAXAQUEÑA




ARTES PLASTICAS

Docente: José Luis González R.


Los niños y niñas son seres en constante cambio y la representación gráfica que realizan no es más que el lenguaje de su pensamiento.

A los 4 años los niños comienzan los primeros intentos conscientes para crear símbolos que tengan un significado y, aunque son la progresión lógica de una etapa de garabateo, esta tiene fundamento en sus experiencias vividas. Ven, tocan, hacen, deshacen, trasforman, captan, aprenden y se apropian del mundo que les rodea, obedecen a sus emociones y demuestran sentimientos sin inhibiciones.

LA IMPORTANCIA DE LA EXPRESIÓN PLÁSTICA.


Promover la actividad plástica como medio de comunicación individual del niño, potencia su capacidad de creación y expresión personal. Si bien, para que esta potenciación sea armónica y equilibrada con su proceso evolutivo, es necesario desarrollar sus capacidades perceptivas, ejercitar su coordinación viso manual, estimularle a diversificar sus esquemas gráficos y darle los recursos necesarios que posibiliten esa expresión.

Lo primordial en la actividad plástica es introducir un comportamiento de búsqueda. Desarrollar al máximo su fuerza inventiva y la realización de un estilo personal a través de diversos materiales que se amolden a lo que el necesita expresar.

En la expresión plástica, si bien el producto final es importante, este debe estar subordinado a los logros que produzca el proceso de descubrimiento y creación. La obra producida es un reflejo del niño en su totalidad, ya que en ella expresa sus sentimientos e intereses, demostrando el conocimiento y la interpretación que posee del ambiente que le rodea.

La mirada de los niños y su expresión artística, son maravillas que no se repiten. Por ello es inigualable esta etapa en la vida humana.
Aprender a valorarla y a respetarla, es tarea de los adultos para que esa espontaneidad pueda manifestarse y contemplarse en toda su belleza.


domingo, 6 de enero de 2008

Unidades de Inicición Artística y la Casa de la Cultura Oaxaqueña les dan la bienvenida




[…] De este modo abandoné a la edad de seis años
lo que pudo haber sido una brillante carrera de pintor.
El Principito.
Capítulo I


El mundo infantil esta tapizado de colores y fantasía reflejada en la espontaneidad y frescura que los infantes llenos de posibilidades de desarrollo, formación y crecimiento van derramando por los lugares donde interactúan. A través de la exploración, vivencia y experimentación los niños se van apropiando de su entorno, descubriéndolo paso a paso y convirtiendo el impulso natural de fantasear en un proceso creativo que conlleva la reflexión y el cuestionamiento de su realidad desde su propia perspectiva.



Escribir sobre el mundo infantil es un poco volver a colocarse los zapatos al revés, llenarse las manos de tierra y dar un grito espontaneo que delate un sin motivo aparente, pensar el mundo infantil, es despojarnos de la tela opaca que va cubriendo la imaginación con los años y mirar con ojos limpios cada expresión reflejada en un gesto, en un brinco, en un garabato o en un ton ni son estruendoso acallado por el shhh inmediato de algún adulto, pero sobre todo, es esforzarnos por comprender lo que los niños piensan, sienten, sueñan, temen, creen y saben.



Hablar con un niño es estar dispuesto a navegar por aguas agitadas respetando los cambios inesperados de dirección, jugar con alguno es estar dispuesto a mancharse las rodillas y desacomodarse el cabello mientras se intercambian sonrisas, gruñidos y alguno que otro piquete de ojo.



Volverse en sí, mirarse en sí, comprender, acompañar y disponerse, es un inicio para creer en un mundo poblado por niños, donde deciden, opinan y cuestionan todo aquello que no comprenden y donde el arte es una ocupación cotidiana para ellos y una procuración incesante para nosotros.